10% de descuento al suscribirte a nuestra newsletter en nuestra tienda online.

Vacuna Moderna

Vacuna Moderna

La vacuna Moderna es una de las vacunas que se están administrando en España y se caracteriza por su novedoso método de ARN mensajero al igual que la vacuna de Pfizer. Además, esta vacuna de EEUU ha obtenido resultados favorables en algunos de los estudios más recientes. Se ha demostrado, por ejemplo, su resistencia contra algunas de las nuevas variantes: la sudafricana y la brasileña.
 
Ha sido una de las primeras vacunas en ser aprobadas por las agencias reguladoras. En diciembre de 2020 fue aprobada por la FDA en diciembre y por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) en enero y fue la segunda en llegar a Europa.

¿En qué está basada?

Está basada en un modelo nunca antes usado a gran escala en humanos. El método que se conoce como ARNm (Ácido Ribonucleico mensajero) en el que no está involucrado ningún virus vivo ni ningún material genético ingresa al núcleo de las células.
 
Este modelo permite crear vacunas a partir de material genético lo cual facilita acelerar todos los procesos conocidos hasta ahora. A diferencia de las vacunas tradicionales que se basan en producir las proteínas, este se basa en introducir en el organismo instrucciones genéticas a través de ARN.
 
Las células receptoras reciben la instrucción del ARNm de sintetizar la proteína del antígeno S singular del SARS-CoV-2, permitiendo que el cuerpo genere una respuesta inmune y retenga esa información en las células de memoria inmunológica.

salud-hombre
 
 

Este fármaco es de dos dosis y el periodo de intervalo entre ambas es de 28 días. Su eficacia, según la OMS, es del 94,1% al administrarse las dos dosis. Entre los efectos secundarios más frecuentes destacan: dolor de cabeza, náuseas, vómitos, dolor y rigidez muscular, dolor en el lugar de la inyección, fatiga, escalofríos y fiebre.

Recomendaciones

Antes, durante y después de la vacunación, todas las personas deben seguir cumpliendo las directrices en vigor para la protección frente a la COVID 19 en su región (uso de mascarilla, distancia física, higiene de manos).

Las personas que presenten síntomas de la COVID-19 no deben ser vacunadas. Se puede ofrecer la vacunación a personas recuperadas de la COVID 19, sintomáticas o asintomáticas. No se recomienda la realización de pruebas a efectos de tomar una decisión sobre la vacunación. No obstante, y en base a datos actuales, las personas con infección por SARS CoV 2 confirmada mediante PCR en los últimos 6 meses pueden optar por retrasar la vacunación hasta cerca del final de este periodo.