Perfil hepático: Todo lo que necesitas saber - Unilabs

¿Qué es el perfil hepático y que mide?

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El perfil hepático es una prueba que consiste en realizar un sencillo análisis de sangre que permite saber si el hígado está funcionando bien. Para ello, se analizan sustancias como la bilirrubina, albúmina o enzimas como la fosfatasa alcalina y alanina transaminasa con el fin de detectar cualquier enfermedad o lesión en este órgano. Pero, ¿Cuándo es necesario someterse a esta prueba? Esto es lo que veremos a continuación.

Importancia del perfil hepático en la detección temprana de enfermedades hepáticas.

Las enfermedades hepáticas tienen una alta morbilidad. Según la OMS, en 2019 la hepatitis B provocó 820.000 muertos debido a la cirrosis y el cáncer que esta afección provocó. Asimismo, la hepatitis C también se cobró la vida de unas 290.000 personas. Por lo tanto, poder diagnosticar el impacto que estas enfermedades tienen en el hígado lo antes posible, permite tener margen de maniobra para poder actuar.

 

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En cuando a los casos de cáncer de hígado, las muertes también son bastante elevadas. Según el Observatorio del Cáncer de la AECC, más de 5000 personas fallecen cada año por este cáncer, cuando se detectan unos 6630 casos. Una situación que preocupa y que se puede abordar de la mejor forma posible gracias al perfil hepático.

Valores normales y anormales en un análisis de perfil hepático.

Un perfil hepático comprende el análisis de varias sustancias. A continuación, expondremos los resultados normales que deberían presentar los adultos. Estos serían los siguientes:

 

  • Bilirrubina: mínimo 0,1 y máximo 1,2 mg/dl.
  • Albúmina: 3,5 – 5,0 g/dl.
  • Proteína total: 6,3 – 7,9 g/dl.
  • Alanina transaminasa: 7 – 55 U/L.
  • Aspartato aminotransferasa: 8 – 48 U/L.
  • Gamma-glutamil transferasa: 8 – 61 U/L.
  • Tiempo de protrombina: 9,4 – 12,5 segundos.
  • Fosfatasa alcalina: 40 – 129 U/L.
  • Lactato deshidrogenasa: 122 – 222 U/L. 

Interpretación de los resultados del perfil hepático: ¿Qué significan?

Dependiendo de los valores que se obtengan en el perfil hepático, estos son los posibles tipos de afectación al hígado de los que se puede sospechar. Un ejemplo es si la bilirrubina está aumentada, puede haber un caso de síndrome de Gilbert o carcinoma hepatocelular. Y si el tiempo de protrombina aparece en la prueba prolongado, puede delatar una insuficiencia hepática con un daño en el hígado más o menos grave.

H2 Factores que pueden afectar a los resultados del perfil hepático

Conviene tener precaución con lo que se ingiere antes de la prueba, ya que hay determinados elementos que pueden afectar a los resultados. Por ejemplo, comer, beber o consumir determinados fármacos pueden arrojar unos resultados que no sean los adecuados. Por lo tanto, hay que seguir una serie de recomendaciones para evitar esto.

¿Cuándo y por qué necesitas un análisis de perfil hepático?.

Es necesario realizar un análisis de perfil hepático cuando se sospecha que el hígado puede estar dañado. Esto puede ocurrir cuando la piel se vuelve de un color amarillo (ictericia), se ha recibido un diagnóstico de hepatitis o existe un problema con el consumo de alcohol. Por lo tanto, esta prueba servirá para salir de dudas.

Preparación y procedimiento para un análisis de perfil hepático:

Para que el análisis sobre el perfil hepático salga bien, será crucial acudir en ayunas al análisis de sangre, al menos 12 horas antes. Asimismo, hay que tener precaución si se están tomando medicamentos y consultarlo antes con el médico por el riesgo que existe de que los resultados aparezcan alterados durante la obtención de la muestra de sangre.

Relación entre el perfil hepático y otras pruebas de función hepática

El perfil hepático permite saber cómo está el hígado, pero dado que se analizan diferentes sustancias, esto también les permite saber a los médicos qué es lo que puede estar fallando. Y es que no siempre tiene por qué haber un daño en el hígado, aunque si algunos valores de algunas sustancias se mantienen alterados, con el tiempo, sí pueden desencadenar un problema en este órgano. 

Diagnóstico y seguimiento de enfermedades hepáticas crónicas

Las enfermedades hepáticas crónicas requieren de un seguimiento continuo para prevenir que el hígado se dañe de forma irreversible, causando, por ejemplo, una cirrosis en fase aguda cuya única solución sea un trasplante de hígado. Por lo tanto, el perfil hepático puede ayudar a controlar cómo está funcionando el hígado, qué está fallando y resolverlo a tiempo.

Evaluación preoperatoria y seguimiento de tratamientos

Algunos estudios afirman que la enfermedad hepática aumenta las complicaciones posquirúrgicas. Por este motivo, la prueba del perfil hepático resulta útil para comprobar en qué situación se encuentra el paciente y, posteriormente, realizar un seguimiento de los tratamientos para verificar si están funcionando o no. Así podrán hacerse los cambios oportunos que mejoren la calidad de vida de las personas.

Consejos para mantener un perfil hepático saludable y prevenir problemas hepáticos:

Los expertos recomiendan seguir una serie de consejos para poder mantener un perfil hepático saludable. Aquí dejamos algunos de ellos:

 

  • Consumir de forma moderada bebidas como el alcohol.
  • Apostar por la dieta mediterránea.
  • Evitar el sobrepeso.
  • Hacer ejercicio (se incluye caminar).

 

Asimismo, en el caso de tener antecedentes familiares con enfermedades en el hígado, diabetes o si se están consumiendo medicamentos que pueden afectar a este órgano, realizar un test de salud para comprobar que todo está bien aportará mucha tranquilidad:

 

  • Test de salud mujer completo: incluye todo tipo de pruebas, entre las que está el perfil hepático, además del lipídico, metabolismo de la glucosa, etc. 
  • Test de salud hombre completo: al igual que en el caso anterior, lo que cambiará son los valores, y es que pueden ser diferentes en hombres que en mujeres.

 

El hígado es un órgano esencial que elimina toxinas, almacena energía y contribuye a la digestión. Por eso, cuidarlo es importante para evitar que aparezcan enfermedades y problemas que, en casos graves, requieran de un trasplante.

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