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Identifican 14 genes ligados al riesgo de osteoporosis y fracturas de cadera

22/09/2012
 
Un estudio que se publica en el último número de Nature Genetics ha permitido identificar variantes genéticas en 56 regiones del genoma humano como determinantes claves de la densidad mineral ósea. También recoge que 14 de estas variantes genéticas están asociadas al riesgo de sufrir fracturas. "Uno de los retos para los próximos años es entender cómo interaccionan los factores genéticos con circunstancias ambientales como la dieta y otros hábitos de vida", según ha señalado José A. Riancho, catedrático de Medicina Interna de la Universidad de Cantabria (UC) y jefe de sección del Hospital Marqués de Valdecilla, en Santander.
 
Científicos del Instituto de Formación e Investigación Marqués de Valdecilla (Ifimav) y de la UC, coordinados por Riancho, han participado en el estudio internacional que ha permitido identificar genes que influyen en el riesgo de desarrollar osteoporosis y de sufrir fracturas. Este trabajo ha estado dirigido por miembros del Centro Médico Universitario Erasmus, en Rotterdam (Holanda), y ha contado con la participación de investigadores de 50 centros de Europa, América del Norte, Asia y Australia.

El equipo de Cantabria lo han formado, además de Riancho, el también catedrático de Medicina Interna de la UC y jefe de Departamento del Marqués de Valdecilla, Jesús González Macías; el profesor titular de esa disciplina y adjunto del hospital santanderino, José Manuel Martínez Olmos, y la profesora de Medicina Legal y Forense, María Teresa Zarrabeitia.
El trabajo se ha llevado a cabo con más de 80.000 personas, a las que se realizaron mediciones por densitometría, al tiempo que se evaluaba, igualmente, el efecto de las variantes descubiertas en cerca de 30.000 casos con fracturas y 100.000 controles.
 
"Estos datos convierten a nuestro estudio en el más grande llevado a cabo hasta la fecha en el campo de la genética de la osteoporosis", han precisado Riancho y González Macías.
Los investigadores han subrayado que la osteoporosis es una enfermedad silenciosa y devastadora, muy frecuente en personas de edad avanzada, y que casi la mitad de las personas que sufren una fractura de cadera después de los 80 años mueren en el transcurso del año siguiente.
 
"Mientras que las consecuencias de la osteoporosis han sido bien establecidas, las causas de la enfermedad sólo son parcialmente conocidas. A pesar de que tiene un componente genético muy alto, la mayoría de los genes responsables permanecían desconocidos hasta el trabajo que ahora se publica", han añadido.
 
El equipo Ifimav/UC ha destacado el liderazgo en este trabajo de Fernando Rivadeneira, que trabaja como profesor en el Centro Médico Universitario Erasmus y es el autor principal del proyecto, quien ha dejado claro en Nature Genetics que, a pesar de que la densidad mineral ósea "no es perfecta para predecir el riesgo de fracturas, nuestro trabajo supone un avance sin precedentes en el descubrimiento de la biología oculta del sistema esquelético humano, al encontrar factores en vías moleculares críticas para la biología ósea que pueden tener aplicaciones terapéuticas".
 
De hecho, los cuatro investigadores santanderinos coinciden de plano con Rivadeneira. "La identificación de genes que codifican proteínas se utiliza ya en el desarrollo de nuevos medicamentos para tratar la osteoporosis. Y dentro de estas posibilidades, el objetivo es desarrollar aproximaciones terapéuticas que logren la formación de nuevo tejido óseo, y reducir así el riesgo de fractura. Tal es el caso del gen que se encarga de codificar la esclerostina, proteína para la cual ya se ha desarrollado un anticuerpo que se encuentra en fase experimental avanzada". Esta investigación ha permitido entender mejor la biología que preserva la integridad del sistema esquelético y las bases genéticas de la susceptibilidad para sufrir fracturas.
"Estamos ante un cuadro muy habitual en personas de edad avanzada, en donde la densitometría es el medio más utilizado para el diagnóstico de la osteoporosis, y para establecer también el riesgo de presentar fracturas futuras. A menor densidad ósea, mayor es el riesgo de sufrir una fractura", ha destacado Riancho.
 
Además de proteínas y vías moleculares ya conocidas, este trabajo internacional ha permitido hallar otros desconocidos hasta ahora. Hasta hace poco no se sabía prácticamente nada sobre la región del cromosoma 18, en donde los investigadores han descubierto el factor genético más importante en la determinación del riesgo de sufrir fracturas. Hace menos de un mes se determinó que el factor subyacente era un gen llamado FAM210A.
 
(Nature Genetics; 2012; DOI: 10.1038/ng.2249).

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